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THE CATHOLIC DIOCESE OF RICHMOND
– Necrology
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HISPANIC APOSTOLATE
Dios Nuestro
Por el Sr. Obispo
Joseph J. Madera, M.Sp.S.
Los judíos desterrados a Babilonia no cabían de gozo cuando les anunciaron que ya podían regresar a su querida Palestina, la Tierra Prometida por Dios a sus antepasados. El momento en que vieron llegar al mensajero que les anunciaba la repatriación, quedó grabado en lo más hondo de su alma. Ese, en verdad, fue un momento de gozo inmenso que debía celebrarse “a lo grande” La buena nueva que trae el pregonero, es un anuncio de paz que les recuerda a los judíos que Dios es su rey y no los jefes de los pueblos paganos que los dominaban. El profeta Isaías convida a las mismas ruinas de Jerusalén a gritar de gozo porque el Señor retorna a su tierra.
Hoy, el evangelio nos habla “no” del retorno del rey a su tierra, sino de la llegada del Hijo de Dios a nuestro mundo. Ya no nos están hablando los profetas con sus mensajes de esperanza y liberación: “Hoy nos ha hablado por medio de su Hijo a quien constituyó heredero de todas sus cosas”. Sí. El Hijo de Dios está entre nosotros. La divinidad asumió nuestra humanidad. ¡Parece increíble! Dios, todo espíritu purísimo puede hablarnos con el lenguaje que hablamos los humanos. El Hijo de Dios se encerró en el vientre de una mujer para poder comunicarse con nosotros a nuestro modo. Ahora, al Hijo de Dios le gusta que lo reconozcan como “el hijo del hombre”, porque va a vivir y sentir como sentimos los mortales. Ya los hombres se encargarán de eso. El era la Luz que venía a iluminar a todo hombre. Vino a los suyos: “pero los suyos no lo recibieron”, nos dice San Juan. Al decir: los suyos” se refiere a los judíos. No lo recibieron todos los judíos, como Pueblo de Dios. Pero muchos se alegraron en esa noche santa, cuando apareció en este mundo. En primer lugar, su Madre Santísima, la cual anhelaba, desde muy pequeña, algún día, ver al Redentor. Jamás, cuando niña, le pasó por su imaginación, la idea “que lo portaría” dentro de ella, en su vientre y con el corazón vibrando junto con el corazón de su “hijo-Dios”. Ahora lo tenía en sus brazos, lo alimentaba con su pecho y le decía toda clase de piropos maternales. En muchos momentos, el estrecharlo “solo estrecharlo”, silenciosa, contra su corazón, era el mejor lenguaje que podía existir entre ellos dos. José, sola-mente miraba, miraba y. de vez en cuando, le daba palmaditas a María, sobre su hombro o en la espalda. Lenguaje de amor, comprensión, compañía y ternura. De pronto y, cuando menos esperaban, María y José, vieron llegar a los pastores, informados por los ángeles.
Pronto, muy pronto, llegaron, por caminos tortuosos, los Magos, desde el lejano Oriente. Miraron al Niño. Lo adoraron y le presentaron sus dones. Regresaron a sus tierras con el alma perfumada por lo que vieron en ese Niño. Herodes quiso deshacerse de El. Otros muchos “de los suyos” no descansaron hasta verlo clavado en la cruz. Los apóstoles y otros muchos en ver-dad, fueron causa de mucho gozo y con-suelo para Jesús. Permanecieron amigos: “Hasta la muerte”.
Esta es la gran pregunta: ¿cómo fue mi primer encuentro con Jesús? ¿Quiénes fueron los pastores o la estrella que me guiaron hasta su cuna? Benditos sean los que así lo hicieron. El ha sido para mí, “causa de consuelo y animación”, mi todo.
Pero para muchos, desafortunadamente, las relaciones con Jesús han sido para ellos “toque de prueba”, como lo fue para muchos al encontrase con Jesús, “causa de tropiezo” para muchos (Lc 2,34). Se está con él o contra él (Lc 11, 23).
En qué peligrosa situación están en este momento los ministros del mal que andan tan sueltos en el mundo, los que se glorían de salir triunfadores en sus hazañas pecaminosas.
Con gozo abrimos nuestra alma a Jesús para que inflame y estreche más nuestra relación con El. Le damos la bienvenida.
¡¡¡Feliz navidad!!!! ¡¡¡ Feliz navidad!!!

El Centro del Sagrado Corazón abre el Centro de Alfabetización en Español
El viernes 2 de diciembre, se inauguró la Plaza Comunitaria del Centro del Sagrado Corazón en Richmond, un nuevo centro de alfabetización para los hispanoparlantes en nuestra diócesis. Dicho centro fue creado en colaboración con el Consulado Mexicano en Washington D.C. y con INEA, el Instituto Mexicano para la Educación de Adultos.
El Centro prepara a los alumnos en español de manera muy personalizada para que logren un título de escuela secundaria (GED). Los títulos serán reconocidos por los gobiernos de varios países de América Central y México. Las clases comenzaron el 6 de noviembre y son gratuitas para cualquier hispanoparlante, sin importar su país de origen.
Entre los que asistieron el acto ceremonial de corte de cinta, se hicieron presentes el Padre Shay Auerbach, SJ, párroco de la Iglesia del Sagrado Corazón, la Sra. Mary Wickham, Directora del Centro del Sagrado Corazón, y el Sr. Aníbal Gomez Toledo, Cónsul Mexicano en Washington, D.C.
La Sra. Tanya González, de la Oficina de Enlace Hispano de la Ciudad de Richmond y arquitecto intelectual de este gran proyecto, hizo notar que la Plaza Comunitaria en Richmond había sido un sueño por tres años, el cual ya se ha hecho una realidad.
Gracias a este programa, los adultos hispanoparlantes que tuvieron poco o ningún acceso a la educación primaria y secundaria ahora tendrán la oportunidad de aprender a leer y a escribir, con el objetivo de realizarse a sí mismos y mejorar las vidas de sus hijos.
Las clases serán impartidas los domingos a las 9:50a.m. y a las 12:30 p.m. Para más información, llame por favor al 804-230-4399. Contacto: Mary Wickham, Directora del Programa en el Centro del Sagrado Corazón, 804-230-4399 ext 319 o mary_wickham@shcrichmond.org.


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