Programa televisivo: ‘Vida y legado de Patrick Flores’, varias fechas, PBS
Por John Mulderig
Catholic News Service
NUEVA YORK (CNS) — En 1956, Patrick Flores, ex trabajador migrante y artista de clubes nocturnos fue ordenado como sacerdote para la entonces Diócesis de Galveston, Texas, que ahora es la Arquidiócesis de Galveston-Houston.
Catorce años más tarde, él se convirtió en el primer obispo méxicoamericano en la historia de Estados Unidos cuando fue nombrado obispo auxiliar de San Antonio.
“Obra maestra de un emigrante: Vida y Legado de Patrick Flores” — biografía cálidamente apreciativa del hombre que llegó a servir como arzobispo de San Antonio desde 1979 hasta su jubilación en el 2004 — debuta en estaciones de PBS durante toda la primavera (verifique programación local en inglés).
El inspirador documental de una hora del director Héctor Galán, filmado durantes los meses previos a la jubilación del arzobispo Flores, presenta entrevistas que ha veces son emotivas con compañeros de trabajo, hermanos y periodistas locales, así como con el propio arzobispo. También incluye fotografías de archivo y películas de los trabajadores agrícolas, de manifestantes de los derechos civiles y de sindicatos y de peregrinos al san-tuario de Nuestra Señora de Guadalupe, por quien la madre del arzobispo tenía una dedicación especial.
Víctima de la discriminación en ambos dentro y fuera de la iglesia — las leyes Jim Crow de Texas también se-gregaban latinos — muchos le dijeron al joven Flores que él nunca se haría sacerdote. Como desertor escolar, él tuvo que terminar la escuela secundaria antes de poder entrar en el seminario.
Una vez ordenado, padre Flores, cuyo amor por la música mexicana le ganó el apodo “El Sacerdote Mariachi”, hizo lo que pudo por fortalecer los lazos entre la iglesia y la comunidad hispana, especialmente promoviendo el Movimiento de Cursillo.
El nombramiento histórico del sacerdote como obispo auxiliar en 1970 coincidió con una era tumul-tuosa que vio el ascenso del Concilio Nacional de La Raza y de otras organizaciones que promovían los derechos civiles de los latinos y la expansión de United Farm Workers of America (UFW) hacia en Texas, a pesar de la oposición a veces violenta.
El entonces obispo Flores, amigo íntimo de su fundador, César Chávez, apoyó constantemente la UFW, cuyas metas en aquellos años incluían un salario mínimo de $1.25 por hora.
Durante el principio de la década de 1970 el obispo Flores fue clave en el establecimiento del Centro Cultural Mexicoamericano de San Antonio, y en la organización del Fondo Hispano de Becas en toda la nación. En 1978 él fue nombrado obispo de El Paso, Texas, y en 1979 fue designado arzobispo de San Antonio.
Entre los puntos sobresalientes de su ocupación del puesto de arzobispo están un viaje a Cuba en 1985, durante el cual él le pidió a Fidel Castro permitir mayor libertad religiosa en la isla, y la visita del papa Juan Pablo II a San Antonio en septiembre de 1987.

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