En el timón: una británica dirige el curso de la red de ayuda de Caritas en todo el mundo
Por Cindy Wooden
Catholic News Service
CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — Lesley-Anne Knight tiene amable sonrisa y gran visión; pero nada que incluya hacer algo con una sola mano.
Knight, de 51 años de edad, es la nueva secretaria general de Caritas Internationalis (Caridad Internacional), organización que cobija 162 agrupaciones de caridades nacionales en el mundo.
Knight es la primera mujer que ha ocupado tal puesto, cuyas obligaciones son las de vigilar las operaciones diarias en las dependencias de la red del Vaticano y la de poner en uso práctico el plan de estrategia que los representantes de la red del Vaticano utilizan para aprobar proyectos de primeros auxilios humanitarios, desarro-llo, paz y protección del medio ambiente.
El hecho de que ella esté consciente de que es una de pocas mujeres en la sala en donde se lleva a cabo alguna reunión, no le molesta al parecer ni la entusiasma demasiado; simplemente lo toma como es.
Considerando que la mayor parte de las organizaciones de la red del Vaticano están auspi-ciadas por conferencias episcopales, existe la tendencia de contar con obispos o sacerdotes como presidentes o directores, dijo ella. Pero con la escasez de sacerdotes, que va en aumento, y la disponibilidad de personas laicas calificadas para cooperar, como lo hace Knight, la tendencia va cambiando.
Además, señaló, mucho del trabajo de caridad católica implica colaboración de personas voluntarias, a nivel de parroquia, en donde un 70 u 80 por ciento de las personas vo-luntarias son mujeres.
“Mi deseo es que no se me vea primero, ni principalmente, como mujer, sino como dirigente competente del secreta-riado en Roma”, Knight dijo durante una entrevista, a finales de julio, en su oficina del Vaticano. “Esto es un trabajo profesional, pero también es una vocación”.
Dentro de las actividades varias que van de respuesta de emergencia ante desastres, hasta proyectos de desarrollo de largo tiempo; de alimentación de los hambrientos hasta cuidado de personas que sufren de VIH/SIDA, las dependencias afiliadas de “Caritas” se dirigen a la secretaria general buscando ayuda a fin de establecer enlaces y apoyo unos con otros.
Knight habla de los beneficios para el trabajo de auxilio derivado de “el modo de actuar católico”, debido a que la iglesia es una realidad universal que tiene acceso a vastos recursos; pero también es una red de pa-rroquias desparramadas alrededor del mundo.
“Si algún desastre sucediera hoy en cualquier parte del mundo, estoy en capacidad de encontrar a alguien allí que sepa lo que está pasando”, dijo.
“El punto inicial en cualquier desastre tiene que ser lo que las personas ahincadas en la localidad digan, y lo que se necesite”, dijo Knight. “Debemos de trabajar por medio de las correspondientes dependencias locales de ‘Caritas’, sin importar lo pequeño que sean, pues las personas involucradas se encontraban allí antes de que ocurriera el desastre, han sobrevivido y estarán allí cuando vuelva la calma”.
Knight llegó a la agencia católica proveniente de la Agencia Católica de Desarrollo a Ultramar, conocida por sus siglas en inglés como “CAFOD”, dependencia católica de caridad de Inglaterra y de Gales, en donde fue la directora internacional durante tres años.